Buscar
  • El breve espacio

Columna El breve espacio

El área de La Sauceda

Luis Enrique Ortiz


Avalan diputados locales a Célida López.

El tema de la venta del área La Sauceda, ha tenido varios resultados adicionales al nuevo despertar ciudadano por la defensa de los espacios públicos, la salud, el deporte y la sustentabilidad, como sinónimos de una sociedad sana y feliz.


Cuando digo área de La Sauceda, me refiero a la que quiere vender Célida y a la que quiere vender la gobernadora, sumadas, se llamen como se llamen, son un solo ecosistema, y no se debe vender ni una ni la otra parte.


Ambas son propiedad pública y se llame como se llame e independientemente del destino del dinero, venderlas es un verdadero atraco a la sociedad, que ve cada vez más achicadas sus áreas verdes, deportivas y su salud.


La subasta a la que se pretende llevar un área de 10 hectáreas, conocida como el Cárcamo, dividió a MORENA, logró crear en el imaginario colectivo una alternativa y logró la movilización social contra el despropósito de malbaratar lo irrecuperable, para resolver problemas que no tienen solución, como ese negocio de tapar eternamente el mismo bache y los que resulten.


La movilización social logró suspender hace unos días, la venta del Cárcamo, justo cuando se trataba el tema en la tribuna del Congreso local. Con el diputado Luis Mario Rivera Aguilar exponiendo el exhorto para la no venta del predio, la legisladora de MORENA Yumiko Palomares, leyó un mensaje desde su teléfono celular, donde la presidenta municipal suspendía la subasta.


Fue hasta después, que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que para evitar la venta definitiva del Cárcamo, el gobierno federal, aportaría al municipio de Hermosillo, 150 millones de pesos para bacheo y 350 para vivienda popular y regularización de terrenos, para un total de 500 millones de pesos, como parte de un plan de apoyo a 50 ciudades con motivo de la pandemia del Covid-19 y un fondo de 25 mil millones de pesos.


Los recursos anunciados por el presidente saldrían de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU).

La venta del Cárcamo le daría al municipio 180 millones de pesos, de los cuales 108 se usarían para bacheo, 54 para apoyo a micro empresarios y 18 para apoyar a deportistas del área que se pretende privatizar.


Y digo privatizar, porque pese a que AMLO anunció 150 millones para pavimentación, lo que equivale a 42 millones más que con la venta del Cárcamo, el cabildo en pleno –el pasado martes 28 de abril- rechazó suspender definitivamente su venta, dejando abierta la puerta a una futura privatización.


¿Por qué, si lo que ofrece AMLO Célida, es más de lo que se obtendría con la venta del Cárcamo, ésta insiste en rechazarlo y revive de nuevo la amenaza de una venta cancelada, desde La Mañanera por el presidente?


Eso sólo ella lo sabe y de nuevo, su determinación es motivo de confrontación interna en Morena, donde un amplio sector rechaza la venta y a la presidenta misma, mientras otros como los diputados locales de ese partido, avalan las acciones de la edilicia.


La SEDATU no le da dinero a nadie, sólo entrega obras, de un menú de pocas pero efectivas opciones que se pone a disposición de los presidentes municipales: Vialidades integrales, regularización de tierra y vivienda popular. No da dinero para bacheo, ni realiza acciones de esa naturaleza.


Entonces de dónde va a sacar AMLO 150 millones de pesos, para que sean destinados a tapar baches que no tardarán mucho en reaparecer? Apenas él lo sabe, pero más vale que se apure, pues como dijo el síndico del ayuntamiento Morenista, Fermín González: tarde o temprano el Cárcamo tendrá que venderse.


Todo parece indicar que existen en rematar el Cárcamo, porque la oferta presidencial se les hizo poca cosa.


En el fondo, prevalece una visión de dar prioridad a las calles y a la circulación de carros, mientras que lo que la SEDATU de AMLO le ofrece a Célida son vialidades integrales con énfasis en áreas verdes, el peatón y ciclovías.



Esto en esencia, va en el sentido de recuperar espacios públicos, mientras la visión de casi todo el cabildo es en el sentido de perderlos “porque la situación financiera de las arcas municipales indican que no hay de otra”.


En serio no hay de otra. Y qué tal si juntos, sociedad y gobierno, con proactividad y democracia analizamos juntos otras posibles salidas, sólo que para eso se ocupa transparencia de las finanzas del municipio y no se si vayan a estar de acuerdo con eso.

0 vistas

©2019 por El breve espacio. Creada con Wix.com